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Amor a Domicilio fue una teleserie de Canal 13, emitida durante el segundo semestre de 1995.

Protagonizada por la debutante Alejandra Herrera y Luciano Cruz-Coke. Con las actuaciones estelares de Cristián Campos, Ana María Martínez y Tomás Vidiella. Antagonizada por Guido Vecchiola, Victoria Gazmuri, Catalina Guerra y Roberto Vander.

Fue dirigida por Cristián Mason y resultó todo un éxito en audiencia. Con el argumento y libretos del debutante guionista José Ignacio Valenzuela, esta teleserie acabó con la mala racha en sintonía que venía siguiendo a Canal 13 desde 1994, volviendo a posicionar las teleseries del Segundo Semestre de la estación católica, y las que vendrían, como favoritas entre el público.

Esta teleserie registró como promedio general de audiencia, 18,1 puntos contra 17,4 puntos de su contrincante, Juegos de Fuego de Televisión Nacional de Chile, ambas producciones dramáticas se vieron enfrentadas estrechamente por el rating. La canción Dame Luz de la cantante Nicole, utilizada como tema central, fue todo un éxito radial durante ese año, tanto así que hasta el día de hoy la gente asocia la canción con la telenovela de Canal 13.

Trama

Amor a Domicilio es una historia que gira en torno a una pizzería y las andanzas y desventuras de los jóvenes que allí trabajan como repartidores a domicilio, conociendo también a las familias y amigos de los dependientes. Los encargados de hacer que funcione este local de pizzas, son jóvenes idealistas y soñadores, pero de mundos diferentes y de personalidades opuestas, las que harán friccionar su relación de trabajo como el nivel de tolerancia del uno con el otro.

Angélica Díaz (Alejandra Herrera), es una esforzada joven que ha logrado salir adelante y estudiar administración de empresas, después de la muerte de su madre. Consiguió el trabajo en la pizzería, gracias a la ayuda de su padre, Raúl (Edgardo Bruna), que logró interceder por ella al trabajar para Gaspar (Tomás Vidiella), un millonario y caritativo hombre, que pondrá sus propias condiciones para que la hija de su empleado trabaje en el local: Angélica deberá laborar junto a su sobrino Benjamín (Luciano Cruz-Coke) en pos del funcionamiento de la pizzería. Benjamín es un irresponsable joven de estrato social alto, que lo ha tenido todo en la vida, pero no está en sus planes trabajarle a nadie y por eso anda siempre con su cámara fotográfica a la que le dedica su verdadera pasión. La ineficiencia del muchacho irritará a la trabajadora de Angélica, que deberá no solo aguantar el carácter inmaduro de su colega, sino que también a las visitas de su caprichosa novia Isidora (Victoria Gazmuri), que lo único que quiere es casarse con él, a pesar de que Benjamín no parece estar muy enamorado de ella.

Trabajando día a día para que no decaiga el rendimiento del negocio de las pizzas, Angélica y Benjamín de tanta discusión y peleas, descubrirán que del odio al amor hay un solo paso, pero deberá ser la intervención de terceros la que los haga darse cuenta del sentimiento que se tienen el uno al otro. A Chile llega Matías (Guido Vecchiola), amigo de Benjamín y su eterno rival, que pondrá inmediatamente sus ojos en Angélica, a pesar que ella es novia de Patricio (Felipe Castro) y teme no estar enamorada de él, sino de Benjamín, que con la presencia de Matías hervirá de celos ante la cercanía que demuestran ambos. Las cosas llegan a un punto álgido, cuando el día de su boda, Benjamín deja plantada a Isidora y rapta a Angélica, partiendo los dos rumbo a la paridísiaca isla de la Polinesia Francesa: Tahití. Será en este paraíso en la tierra, en la que las dos jóvenes vivirán intensamente su amor, sin importarle el futuro o las consecuencias que conlleven su huida. Pero hasta allí mismo, aterrizarán una desesperada Isidora en compañía de su mejor amiga, que siempre ha amado en secreto a Benjamín, Fernanda (Catalina Guerra) y que junto a Matías, harán lo posible en la isla y en Chile por separar a esta feliz pareja.

El amor también llegará a Tita (Ana María Martínez), madre de Benjamín, quien está muy sola y se enamora de Miguel (Cristián Campos), tío de Angélica y maestro de antigüedades, con quien comenzará un romance pese al rechazo de todos, pues entre ellos hay una diferencia de 15 años de edad.

También la teleserie cuenta con historias secundarias notables, como el del extremadamente tímido y torpe Romeo (Alfredo Castro), profesor de matemáticas de un liceo, que todavía vive con su madre, la cariñosa y consentidora doña Amelia (Lucy Salgado), siempre velando por que su hijo conozca una buena jovencita con quien se pueda casar, y para eso se esfuerza en arreglar siempre el aspecto un tanto anticuado de su retoño, mientras anhela a escondidas el fundar un casino clandestino. Solo una mujer, aparte de su mamá, ocupa el corazón del noble de Romeo y esa es la coqueta Mireya o "Mireyita" (Sandra O'Ryan), que a su vez no lo toma en cuenta al estar enamorada de su jefe, el escultor Miguel. Encontramos en la pizzería a muchos trabajadores con distintas historias, pero es Evelyn, o como se hace llamar ella, Evelyn Jara Machuca (Luz Croxatto), quien acapara muchas miradas. Esta particular telefonista del local, aparte de llamar la atención por su llamativa peluca rubia, también lo hace por su extraña forma de hablar.

Fuera de la pizzería, encontramos que la vida de los ricos no es ni tan fría ni tan perfecta como la que uno piensa. Conociendo a las elegantes amigas pero siempre metidas en problemas, Silvia (Liliana Ross) y Tita, cuyo sueño es formar un restaurante. A la alocada y arribista Mariola (Rebeca Ghigliotto), que junto a Sergio (Patricio Achurra), son los padres de Isidora y que siempre están en pugna debido a las constantes excentricidades de la mujer. O el de su mayordomo "Lewis" (Willy Semler), supuestamente de ascendencia inglesa, que esconde un gran secreto a sus patrones. O la complicada vida que lleva Gaspar ahora con su diabetes, contrariado por su afición por los dulces y chocolates, cuya empleada, la estricta alemana Helga (Myriam Palacios) se encarga de confiscarlos y ocultarlos de las inquietas manos de su patrón.

La vida de muchos personajes se verá revolucionada con la llegada a Chile de Rosario (Ana María Gazmuri), hermana de Matías, que viene a arreglar unas cuentas con el pasado y con mucha gente, llegándose a involucrar con Miguel.

Elenco

Participaciones especiales

Trivia

  • Retransmitida entre el 4 de enero y el 16 de junio de 1999 por Canal 13 en el horario de las 15:30 horas, y en el 2006 por UCV Televisión a las 22:15, ésta última se realizó tras el convenio que firmaron ambas estaciones católicas. Ambas retransmisiones tuvieron un gran éxito así como en su estreno en 1995.
  • Fue la última teleserie en Canal 13 de la fallecida y reconocida actriz Sonia Viveros.
  • Debuta en las teleseries Alejandra Herrera, asumiendo también su primer papel protagónico. Fue la primera telenovela de Catalina Saavedra y Vasco Moulian, mientras que Luciano Cruz-Coke y Francisca Merino adquieren mayor fama en su incursión en esta producción dramática, que la del semestre anterior, que había sido sus lanzamientos en el género de la teleserie.
  • Lucy Salgado vuelve a Canal 13, después de haber participado el año anterior en Rojo y Miel de Televisión Nacional de Chile.
  • Amor a Domicilio levantó la sintonía de las teleseries de Canal 13, que desde Marrón Glacé no tenían éxito en audiencia. Sirvió también para volver a posicionar las producciones dramáticas del Segundo Semestre del canal como preferidas del público. De ahí nació la corta tradición en la década de los 90, que emplearon muchos espectadores de teleseries: De Marzo a Agosto, se veían telenovelas de TVN y de Agosto a Diciembre, las historias que ofrecía Canal 13.
  • Con Amor a Domicilio, además de ser el debut en el género del destacado guionista y escritor José Ignacio Valenzuela, que con solo 23 años estrenó su idea en la pantalla chica, marcó un cambio generacional entre los escritores de teleseries. Los nuevos talentos llamarían mucho la atención y cosecharían éxitos, porque aportarían novedosas formar de desarrollar una telenovela, con lenguajes más frescos, personajes más intensos y carismáticos, temáticas más arriesgadas y nunca antes vistas en la televisión, entre otras cosas. No solo "el Chascas" sería uno de los principales exponentes en ser parte de esta nueva generación de guionistas, sino que años después Canal 13 sumaría el talento y la creatividad de gente como Pablo Illanes, Coca Gómez y Sebastián Arrau, para encabezar la escritura de las próximas teleseries de la estación católica, unas más exitosas que otras, pero cada una recordada hasta el día de hoy. TVN también haría un recambio parecido, al reclutar a nuevos guionistas como Víctor Carrasco, Hugo Morales, Larissa Contreras, Alejandro Cabrera, Nona Fernández, entre otros, que se encargarían de renovar en historias y personajes, proporcionándoles al canal estatal grandes éxitos en teleseries.
  • Amor a Domicilio también marcó diferencia entre las producciones anteriores en Chile, al retratar a la generación de jóvenes de esa época, que trabajaba como forma de financiar sus estudios universitarios. Según el director de la telenovela, Cristián Mason, eso sería el principal factor que convertiría a la teleserie en un éxito ese año.
  • Valenzuela contaba en el programa especial de Canal 13 "Una historia de telenovela" de 2001, en el que se realizaba un recorrido por las telenovelas producidas en la estación, la instancia en que de manera muy improvisada le abrió las puertas al mundo de las teleseries y que la gente conociera lo que sería Amor a Domicilio. Inexperto en el proceso de escritura de una telenovela, pero con muchas ganas de participar en una, en 1995, el joven guionista fue hasta la dirección donde quedaban los estudios de Canal 13, alcanzó a llegar hasta la recepción del canal, para ofrecer sus labores en el Área Dramática, pero no le aceptaban su currículum a menos que incluyera una propuesta de idea original para una teleserie. "Porfiado que soy, salí al pasillo del canal, me acordé de una historia que tenía sobre los repartidores de pizza, saqué un cuaderno de universidad, anoté a mano 20 líneas (la idea principal de la telenovela), saqué la página, volví ahí mismo (recepción del canal) y le dije "Toma, aquí está. ¿Me aceptas ahora el currículum?".
  • El escritor también confidenció en el programa, que después de aceptado su borrador para la teleserie, le exigieron que al día siguiente llevara consigo un escrito del capítulo 1 de la telenovela, con título tentativo. Relata que el proceso de escritura fue complejo y arduo, pero el otorgarle un nombre era aún más. "Me acuerdo que me paseaba como a las 4 de la mañana por el pasillo de mi casa, y me digo ¿cómo le pongo? (al título de la teleserie): ¿"Amor a la pepperoni"?, ¿"El queso del amor"? Hasta que dije, "Amor a Domicilio".
  • Tras el éxito de la telenovela, José Ignacio Valenzuela recibiría una oferta de trabajo de parte del productor chileno Valentín Pimstein para que trabajara en guiones para la cadena de telenovelas mexicanas Televisa. El joven escritor partiría rumbo al país azteca, en el que residiría por muchos años, volviendo a Chile en 1998 para escribir lo que sería un nuevo éxito de Canal 13 y su segunda teleserie: Marparaíso.
  • Para muchos, el rol de Matías Undurraga, antagonista principal de la teleserie, interpretado por Guido Vecchiola, ha sido el mejor papel de su carrera. Muchos que vieron Amor a Domicilio ese año, recuerdan todavía el último capítulo de la teleserie, sobre todo por el trágico desenlace que tuvo su personaje, al morir afectado por una leucemia en brazos de Fernanda, personificada por Catalina Guerra.
  • Dos meses después de finalizada la teleserie, en 1996 se estrenaría un spin-off de Amor a Domicilio, tal como el que había realizado años atrás Canal 13 con Fácil de Amar. Se llamó Amor a Domicilio, la comedia y contaba con gran parte del elenco original de la telenovela de José Ignacio Valenzuela. Duró todo un año y se transmitió su única temporada completa. Entre los cambios que surgieron para darle continuidad a la historia de los repartidores de pizza, era que los personajes de Alejandra Herrera y Luciano Cruz-Coke, tras casarse, estaban esperando su primer hijo y que el personaje de Matías de Guido Vecchiola volvía a la vida de los demás como fantasma, siendo solo visto por Benjamín (Cruz-Coke) y Evelyn (Luz Croxatto).
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